Sé muy poco de Spinetta pero tuve que hacerle un regalo a un amigo que sigue bastante su música, así que el martes me vi haciendo tiempo antes de entrar a la facultad, y aprovechando que tengo un shopping en frente de la facultad, un shopping que me deja siempre claustrofóbica, me encaminé hacia Yenny, porque ir a Musimundo hoy en día es para comprar electrodomésticos.
Me veo en grandes dilemas a la hora de comprar algo de lo que no tengo la más mínima idea, pero rápidamente encuentro la solución: recurrir al viejo y repetitivo instinto de compra. Bueno, ¿Qué tengo en cuenta a la hora de comprar un disco?, que sea barato y -consecuentemente- contenga canciones poco o nada conocidas, no por negarme a gastar plata, sino porque según mis parámetros y mi experiencia suelen ser los mejores.
Revolviendo, revolviendo y revolviendo, todas las hojas son del viento, revolviendo, cheques, revolviendo, post-crucifixión, seguimos y de pronto allí estaba: Spinetta Jade (¿Spinetta Jade? ¿será de Luis Alberto?, uy qué poco sé de rock argento) "Los niños que escriben en el cielo", y en la tapa frontal una foto totalmente fuera de foco con colores difusos. ¡Este es el indicado para él! (para vos, boludina)
Como resultado de haberle hecho caso a mis antiguos parámetros e instintos, inconscientemente terminé comprándome un disco moldeado para mí, dirigido hacia mí y mi estúpido estado de depresión, me dí cuenta recién al escuchar sus canciones.
Euge es muy parecido a mí así que probablemente tenga el mismo sentimiento de resignación al escuchar ciertas canciones del disco, pero, ¡che!, la idea era regalar algo que de alegría. Perdón Euge, la depresión me tiñó la vida y eso se nota en mis elecciones. Te regalo un cacho de gris con tintes de esperanza (¡Y qué tintes!)
Además me sentí mal y te compré un libro.
Estas perdiendo el tiempo
pensando, pensando,
y estas fuera de la vida
jugando y perdiendo.
Comes tu consciencia
manzano en la nada
y que dirán las sombras
de todo tu regreso.
Tu ser sin querer se abrirá de la luz
se irá sin saber que lo amaban...
Deambulan los perros
en busca de agua
y como pasa el tiempo
sin fuego, sin fuego
Ángel de los pobres
pequeña armonía
algo tiene un ensueño
en este insomnio.
Tu ser sin querer se abrirá de la luz
se irá sin saber que lo amaban...
Ya dejaste tu día
buscando las moras
hablando de los niños
que escriben en el cielo
Apocalypse
de aire, de aire
termina todo ese oro
en tus bolsillos
Perdido en el mundo tu ser te dolerá al fin
ombligo de piedra marcado.
No te busques más
en el umbral
para que sepan la forma de tu alma
y que siga la melodía.


No hay comentarios:
Publicar un comentario